Mis padres se mudaron muy lejos por trabajo. Se suponía que yo iría con ellos, pero no estaba seguro de cómo me adaptaría a un entorno nuevo. Les dije que no podía mudarme, así que me quedé.
Terminé viviendo con mi tía. Quién sabe qué nos deparará esta nueva vida…
Ella siempre fue alguien muy especial para mí… Tiene una forma de ser muy distinta a la de mi mamá. Es amable, hermosa y su presencia siempre resulta reconfortante.
Vivir con ella se siente como un sueño hecho realidad… Una nueva vida bajo el mismo techo…
La ayudaré con las tareas de la casa, ella me ayudará a estudiar, y quizá incluso la moleste un poco de vez en cuando. ¡Hay tantas cosas que esperar!
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